Definición
Es una de las dimensiones fundamentales del sexismo. Exalta lo ideológico, afectivo, intelectual, erótico, jurídico de los hombres y de lo masculino. Concibe atributos masculinos como naturales. Pondera y valora positivamente, de manera particular las características de dominación implícitas en las masculinidades patriarcales.

 

(Tomado de la cartilla de la Red Colombiana de Periodistas con Visión de Género “Otras miradas para construir, comunicar y analizar la información”. Pág. 13)